STOLBIZER: No formamos parte del gobierno de Mauricio Macri, pero tenemos toda la voluntad puesta en cooperar

No formamos parte del gobierno de Mauricio Macri“Como ya he dicho antes de ahora, me considero una oposición “amigable”. No formamos parte del gobierno de Mauricio Macri, pero tenemos toda la voluntad puesta en cooperar para que les vaya bien. Hay un evidente cambio de clima y de actitud que es muy positivo para la Argentina. Tengo buena opinión de varios miembros del Gabinete designado por el Presidente y también creo en sus buenas intenciones.

Pero también creo que la mejor forma de cooperar no es aplaudiendo todo sin análisis ni sentido, sino ir marcando lo que creo son errores políticos que terminan dañando la propia legitimidad del gobierno. Y para bien, he encontrado funcionarios dispuestos a discutir y escuchar, espero también, a cambiar lo que se determine como incorrecto. Claro que en el medio también existen visiones y programas que nos diferencian y también sobre el valor de esa diversidad tenemos que hablar para buscar los consensos y tratar entre todos de llevar la Nación hacia el mejor destino: una patria con plenas condiciones y posibilidades en igualdad de desarrollo para todas las personas.

Se advierten, como dije, buenas iniciativas, pero a veces las mismas quedan a mitad de camino, como en la actualización del mínimo para ganancias. Otras veces, parece que la intención de mostrar autoridad los hace caminar por la banquina con riesgos, como en varios de los decretos “del verano”, o la inexplicable salida de Graciela Bevacqua del Indec, quien estaba llamada a poner expertiz, capacidad y transparencia a la emisión de estadísticas oficiales que resultaran confiables.

Me satisfacen las novedades en materia de las relaciones con el mundo y la nueva política internacional del gobierno, donde mucho ha tenido que ver el prestigio y la experiencia multilateral de la Canciller. Me genera confianza el Jefe de Gabinete, la conducción de las cámaras legislativas. Me parecen acertadas varias medidas del área económica y una visión más humanista y transparente del Ministro. Podría nombrar algunas cosas más.

Pero me preocupan las sombras que empañan estos primeros pasos. Y que tienen que ver con las prioridades de agenda que se van fijando.

¿Qué debe ser previo, reprimir la protesta o intentar entender los motivos y desarticularla o evitarla?

Bueno, quiero ir ahora al tema que me preocupa hoy y que tiene que ver con el área de Energía. En esta última semana fui invitada por el Ministro Aranguren a discutir sobre la quita de las retenciones a las exportaciones de las empresas mineras, a raíz de mi posición pública y muy crítica. Me alegró mucho el gesto, la voluntad de escuchar, la humildad de responder. Pero claro, me encontré con la pared de un programa diferente al nuestro, de Progresistas. El gobierno de Cambiemos está dispuesto a sostener la megaminería como una de las áreas de prioridad productiva para la Argentina, sosteniendo esos mitos que tan bien destruyeron Maristella Svampa y otros en una publicación del 2011 (“El agua vale + que el oro”, dicen). Están dispuestos a más incluso: a sostener todos los beneficios fiscales que le fueron concedidos por el kirchnerismo, el poder de los gobernadores en el dominio del descontrol de la actividad, pero ahora agregarán “seguridad jurídica” y quita de retenciones, la concesión de u$s 260 millones (una cachetada a los productores vitivinicultores que solo recibirán 70 para paliar su dificil situación).

Está claro por qué nosotros, GEN, somos Progresistas y no formamos parte del Gobierno. Insisto: aunque nos importe mucho que les vaya bien y para eso queremos decir lo que pensamos, para intentar que Cambiemos pueda mostrar efectivamente que, en algunas cuestiones trascendentes, han cambiado el rumbo de lo que el gobierno anterior venía sosteniendo.

Volví a desviarme del punto adonde quería llegar con relación a la política energética. Pero ahi vamos, también en relación a la reunión que estoy contando. Ahí mismo le dije al Ministro que él estaría en pocos días anunciando un aumento de tarifas que afectaría a sectores medios después de haber firmado las concesiones por quita y aumento de la rentabilidad a las empresas multinacionales que se llevan nuestros recursos.

Voy entonces ahora al punto.
Es una situación insostenible que en pleno siglo XXI haya gente que no tiene garantizada la prestación permanente de agua y luz. Esto es el paleolítico.

El gobierno parece ahora protegerse en los “cortes programados”. Como si de esa manera pudiera decirle a la gente: “hay que bancarselo, te avisamos!” y al mismo tiempo eludir responsabilidad. El Ministro dijo: “el que tiene un corte, no está consumiendo y no paga por el servicio.!!!” (la sorpresa en los signos es mía, él ni se inmutó cuando lo dijo). Y siguió “no habrá compensación al usuario, aunque sí habrá multas a las distribuidoras”.

Veamos: Las multas no benefician a los usuarios ni se vuelcan en mejor servicio. Si se cobran tardan años y la mayoría de las veces se perdonan.

Con respecto a los usuarios, los contratos de concesión preven reparaciones económicas automáticas por interrupciones de servicios. Y para eso no importa si hubo o no aviso. Se debe indemnizar la falta del servicio. Aparte vendrán los daños que ello implique. Un usuario sin luz no difiere según el tipo de corte. No se pueden eximir de responsabilidad ni el estado ni las empresas. El usuario con corte programado tiene que tener la compensación económica por falta de servicio igual que el usuario sorprendido por el corte, aunque a éste le pueda corresponder luego una idemnización por los daños que ello le provocó.

No basta con decir si no consume no paga. Eso es una barbaridad. Ningún usuario elige no consumir para no pagar.
Hay que defender a los usuarios. Vamos a defender a los usuarios frente a los abusos, la negligencia y los cortes.
Finalmente, y siempre dentro del tema de la energía. Pasamos por las mineras, la electricidad. Ahora quiero dejar un párrafo sobre YPF. Durante la campaña Macri ya tenía intención de dejar en su cargo al titular, Miguel Galluccio, pero no lo dijo.

Hoy, a tres meses casi del nuevo gobierno, el funcionario kirchnerista sigue tranquilo sentado en su lugar, gozando de un sueldo cuyo monto real está guardado bajo siete llaves pero que podría no ser lejano a los u$s 2 millones al año.

Este señor ha sido el responsable de firmar un contrato con Chevron para la explotación de hidrocarburos en el yacimiento de Vaca Muerta. Ese contrato contenía cláusulas secretas que ni siquiera los legisladores pudimos conocer. El ex senador socialista Ruben Giustiniani promovió un pedido de acceso a la información pública, traspasando las vías administrativas y judiciales hasta obtener un fallo definitivo de la Corte Suprema en noviembre pasado que obligó al estado a brindar la información que Galluccio había negado y pese a la cerrada oposición de este durante todo el trámite de las diferentes instancias judiciales. Fue el responsable de firmar y de no mostrar el contrato. Todavía no se conocen las cláusulas secretas pero el plazo que dió la Corte está próximo a vencer. El funcionario sigue agarrado a su sillón.

Bueno, por debajo de todas estas cuestiones, que no son menores, los argentinos estamos esperanzados en esta nueva etapa. Necesitamos saber que algunas cosas han cambiado, pero eso no puede ser parte de una retórica vacía sino de la decisión firme de que estamos en otro rumbo, con otras políticas y con otras personas. La transparencia no es solo no robar. Hay mucho por hacer.”

Margarita Stolbizer, Facebook, 20 de febrero de 2016

Post Author: Barracuda Sr